martes, 4 de mayo de 2010

Dos nuevas victorias, one more time.

Hola a todos, volvemos tras un largo periodo de inactividad debido a aplazamientos varios, puentes y lesiones que nos ha traido en el zurrón del MVK dos nuevas victorias. Hay que decir que la primera, supo diferente a la segunda, pero la que mejor sabor de boca nos dejó a todos, sin duda fue la de ayer.

Me explico. El Maita jugó el aplazado contra los Makis y lo ganó con un contundente marcador que no deja dudas, un MVK 5 - Los Makis 0. Hasta ahí todo parece un partido placentero, pero no, porque el equipo basó su juego en una gran presión al rival, que apenas dispuso de ocasiones para marcar, siendo éste el gran recurso de juego aplicado y llevado a una buena defensa y un gran juego colectivo nos permitió llevarnos esos tres puntitos "very rich".

Ayer, sin irnos mas lejos, jugamos ante el Colme Copia, ganando también, pero sufriendo más que en anteriores partidos, sobre todo por mi pobre actuación bajo palos, que todo hay que reconocer, no estuvo a la altura (sobre todo en los uno contra uno, donde salí a por uvas descuidando los bajos y así pasó, tres golitos por dejarme la sotana en casa). Pero a parte de la guitarra que llevé con sillita de mimbre "incorporated", los chavales sacaron el orgullo y la casta para poner el marcador en un Colme Copia 5 - MVK 7.

Poco mas desde este humilde huequito en el gran mundo del interneeeeeeeee... Bueno sí, recordar a todos que el sábado me tendrán que poner falta por acudir a una boda, lo siento chic@s pero el deber llama. Espero que saqueis el partido adelante y pueda llamaros y me deis buenas noticias.

Y ahora...



Sibidín & Mr. KK (vuelve Cálico hamijos).

1 comentario:

web dijo...

Mira que eres locomotoro, yo no te vi nada mal el partido contra Colme Copia, es más, sacaste más de una que eran gol sí o sí.

Yo no se si se notó el finde o que (no creo) pero defendimos mucho mejor ante los Makis, eso también hace. Ahora, la reacción final estuvo cojonudísima.

Salvo por tu autocrítica, que no comparto,buena cronica giuseppe.

Un abrazo